Se agrega la cantidad deseada de hierbas o té al recipiente, se vierte agua caliente y se deja reposar el tiempo necesario para la infusión. Una vez que la bebida ha adquirido el sabor deseado, se coloca la boquilla del autocebante en la boca y se presiona hacia abajo. Esto crea un efecto de succión que extrae la bebida a través del filtro, permitiendo disfrutar de ella sin que las hojas o los posos pasen al tomar.